Cartografía del eco
Capítulo II
Segunda deriva del poemario beta. Cada fragmento es una coordenada distinta para seguir explorando esta ciudad que muta al ritmo de las consignas.
IV
En el pasillo del metro
un niño recita estadística:
cifras que tiemblan al contacto
de una tiza que escribe libertad.
V
Al borde del puente
las pancartas abren sus alas.
El río copia la consigna,
la reparte entre las ventanas.
VI
Hay un latido clandestino
que dibuja rutas en las manos.
Si cierro los ojos: horizonte.
Si los abro: memoria en rojo.
El beta continúa abriéndose como un cuaderno infinito. Cada página es un testigo, cada verso una coordenada para el mapa que aún se escribe.